Términos y condiciones
Última actualización: 20 de octubre de 2026. This text is only available in Spanish.
Estos términos regulan el uso de Skid, un juego de puzles gratuito. Al jugar, los aceptas.
1. Quién ofrece Skid
Skid lo ofrece el titular indicado en el aviso legal.
2. Tu cuenta
- Al abrir el juego se crea una cuenta anónima en tu dispositivo. Puedes vincularla a tu cuenta de Google para usarla en varios dispositivos.
- Eres responsable de lo que se haga desde tus dispositivos. Si pierdes uno, puedes cerrar la sesión en todos desde la portada.
- Puedes borrar tu cuenta cuando quieras desde la portada; se borran tus datos como explica la política de privacidad.
3. Normas
- Elige un nombre y crea niveles que no sean ofensivos, discriminatorios ni suplanten a otras personas.
- No hagas trampas: nada de programas que jueguen por ti, ni de manipular el juego o sus comunicaciones con el servidor.
- No abuses del servicio (crear cuentas en masa, sobrecargarlo o intentar acceder a datos de otros).
Podemos ocultar o borrar nombres, niveles, resultados y cuentas que incumplan estas normas. Los niveles denunciados por varios jugadores se ocultan automáticamente.
4. Contenido que creas
Los niveles que publicas son tuyos. Al publicarlos nos permites mostrarlos en el juego, gratis y mientras sigan publicados, para que otros jugadores los jueguen, valoren y compartan. Puedes borrarlos cuando quieras.
5. El servicio
- Skid es gratuito y se ofrece tal cual. Haremos lo posible por que funcione bien, pero no garantizamos que esté siempre disponible ni libre de errores.
- Podemos cambiar el juego, sus reglas y sus modos, y reiniciar rankings o temporadas cuando haga falta.
- Salvo dolo o culpa grave, no respondemos de daños derivados del uso del juego, en la medida que permita la ley.
6. Propiedad intelectual
El juego, sus gráficos, textos y código pertenecen a su titular (Guillermo Pascual Mangas). Las tipografías Baloo 2 y Nunito se usan bajo la licencia SIL Open Font License.
7. Ley aplicable
Estos términos se rigen por la ley española. Para cualquier conflicto serán competentes los juzgados y tribunales que correspondan según la ley; si eres consumidor, puedes acudir siempre a los de tu domicilio.